La salud mental es ese equilibrio interno que nos permite levantarnos cada día, aún cuando no tengamos todas las respuestas. Es el reflejo de cómo nos tratamos por dentro. Tener salud mental no significa estar feliz todo el tiempo, sino saber que es válido sentirse triste, confundido o cansado. Significa reconocer nuestras emociones sin miedo, buscar ayuda si la necesitamos y entender que no estamos solos.Cuidarla es escucharnos, ser pacientes con nuestro proceso y recordarnos que también merecemos estar bien.